Probamos la MacBook Air M3 como computadora de trabajo: correo, hojas de cálculo, videollamadas y algo de edición de fotos. Lo primero que se nota es el silencio: no tiene ventilador, y aun así no se calienta en el uso diario.
La batería aguanta una jornada de trabajo sin cargador. La pantalla de 13.6 pulgadas se ve muy bien de día, y el teclado es cómodo para escribir mucho en una laptop tan delgada.
¿Vale la pena el cambio? Si vienes de una laptop con más de cuatro años, sí: es más rápida, más liviana y dura más. Si ya tienes una M1 o M2, la diferencia en el día a día es pequeña.


















